Desde su llegada a Miami a los siete años, Camila Ramón supo que el cambio sería una constante en su vida. Hoy, como una de las instructoras de fitness más destacadas de Peloton, esta argentina ha logrado algo que pocos consiguen: ser una voz auténtica, representativa y transformadora para la comunidad latina en el mundo del fitness.
Con su carisma arrollador y su discurso fresco, a sus 32 años, Camila rompe moldes en cada clase. A bordo de su bicicleta, no solo guía entrenamientos, sino que también comparte anécdotas de vida que conectan profundamente con sus seguidores. Entre risas y lágrimas, sus historias abarcan desde las dificultades de ser inmigrante hasta conceptos como la “tía tóxica”, esa figura que critica sin filtro y que representa las opiniones dañinas que muchos internalizan.
De Villa Ballester a la cima del fitness digital
La historia de Camila comienza en Villa Ballester, Argentina, y da un giro trascendental cuando su familia decide mudarse a Miami. Aunque el cambio fue difícil —extrañaba a su familia y la cultura argentina—, Camila aprendió a canalizar sus emociones a través del deporte. Durante su juventud, destacó en cross country, track and field y baile, lo que sembró la semilla de su amor por el movimiento.
A pesar de haberse graduado en Relaciones Públicas y haber trabajado en el mundo corporativo, la falta de actividad física afectó su bienestar emocional. Fue en ese momento cuando decidió retomar el ejercicio, pero de una manera diferente: en lugar de centrarse en metas estéticas, comenzó a usar el movimiento como una herramienta para sanar y sentirse bien consigo misma.

Rompiendo estereotipos: la representación latina en Peloton
Cuando Camila decidió escribirle un correo al CEO de Peloton, probablemente no imaginó que recibiría una respuesta casi inmediata. Desde entonces, ha sido un referente dentro de la plataforma, llevando clases en español y posicionándose como una voz clave para la representación latina en el fitness global.
“La mayoría de los mensajes en el mundo del fitness estaban enfocados en lo que ‘debías cambiar’ de tu cuerpo. Yo quería romper con eso” comenta en una entrevista exclusiva con Us Weekly en Español. Su enfoque se centra en disfrutar del movimiento y construir una relación saludable con el ejercicio, algo que la ha convertido en un ícono para sus seguidores, a quienes llama cariñosamente “La Mila Mafia.”
La “tía tóxica” y la cucaracha interna: conceptos que conectan
Uno de los aspectos más genuinos de Camila es su habilidad para hablar de temas cotidianos con los que muchos se identifican. El concepto de la “tía tóxica,” esa persona que opina sin filtro sobre el cuerpo de los demás, ha resonado profundamente en sus clases.
“Las opiniones de los demás —ya sean sobre tu peso, tu apariencia o lo que comes— suelen alimentar nuestras inseguridades”, explica. A esto se suma la “cucaracha interna,” como llama al diálogo negativo que a veces todos tenemos. En sus clases, Camila no solo anima a sus alumnos a entrenar, sino a cortar con estas voces internas y externas que los limitan.

La música como motor emocional
Otro elemento clave de las clases de Camila es la música. Desde artistas emergentes hasta clásicos latinos, su selección musical está cuidadosamente pensada para transmitir energía y emoción. “La música lo es todo. Quiero que mis clases sean un viaje, desde la primera canción hasta la última”, dice.
Momentos como la clase que dedicó al triunfo de Argentina en el Mundial de Fútbol, donde sonó Mercedes Sosa, o los especiales del mes de la Herencia Hispana donde hasta tuvo a Feid en vivo en una de sus clases, son un claro ejemplo de cómo utiliza la música para conectar con las emociones de su audiencia.
Un futuro en movimiento
Para Camila, el fitness no es un destino, sino un camino. “Quiero que la bicicleta me lleve a donde tenga que ir”, reflexiona. Su enfoque en la representación, el empoderamiento y la conexión emocional continúa marcando una diferencia en la vida de quienes la siguen, demostrando que el movimiento va más allá del ejercicio: es una forma de transformar vidas.
Ocho frases inspiradoras que nos dijo Camila en la entrevista:
- “El movimiento no tiene que ser un castigo, tiene que ser un disfrute”.
- “A veces hay que silenciar a la cucaracha interna que te dice que no eres suficiente”.
- “El fitness no se trata de cambiar cómo te ves, sino de cómo te sientes”.
- “No había una figura en el fitness que me representara como latina, así que decidí ser yo esa figura”.
- “Moverse es sanar, conectar y encontrar fuerza en ti misma”.
- “La tía tóxica no siempre es una persona; a veces es ese diálogo que necesitas cortar contigo misma”.
- “Cada clase es mi manera de invitarte a disfrutar, reír, llorar y ser tu versión más auténtica”.
- “Nunca se olviden de que todo el poder que tienen está dentro de ustedes”.




