Skip to main content

Oona Chaplin revela que tomó prestado el caminar de su abuelo Charlie Chaplin para crear a Varang, la villana de ‘Avatar’ (Exclusiva)

Cuando Oona Chaplin comenzó a construir a Varang, la villana más feroz y compleja del universo Avatar, sabía que no bastaba con la tecnología de captura de movimiento, ni con la voz, ni siquiera con la fuerza emocional del personaje. Había algo más que debía nacer desde el cuerpo. Desde la forma de habitar el espacio. Y fue entonces cuando, de manera casi instintiva, recurrió a una figura que la acompaña desde siempre: su abuelo, Charlie Chaplin.

“Había algo en su manera de caminar que siempre me ha fascinado”, confiesa la actriz en entrevista exclusiva con Us Weekly en Español. “Ese peso, esa intención en cada paso, esa presencia que no pedía permiso”. Sin proponérselo de forma consciente al inicio, Oona comenzó a tomar prestado ese lenguaje corporal para darle identidad a Varang, una líder Na’vi marcada por la pérdida, la rabia y el deseo de control.

Aunque Charlie Chaplin es recordado mundialmente por el vagabundo tierno y torpe, Oona no se refiere a la caricatura, sino a algo más profundo. “Mi abuelo entendía como pocos que el cuerpo cuenta la historia antes que el rostro”, explica. “Y Varang necesitaba eso: una manera de moverse que dijera ‘aquí estoy’ incluso antes de hablar”.

Oona Chaplin y su abuelo Charlie Chaplin
Charlie Chaplin Topical Press Agency/Getty Images

En Avatar, donde gran parte de la actuación depende del movimiento, el caminar se convirtió en una herramienta clave. “Ella no se desplaza como Neytiri”, aclara Chaplin, en referencia al personaje de Zoe Saldaña. “Neytiri se mueve desde el corazón, desde la conexión. Varang camina desde la herida, desde la furia contenida”.

Ese contraste fue esencial para James Cameron, quien desde el casting vio en Oona algo poco común. El director no dudó en decirle que la eligió por su intensidad emocional, su sexualidad y su furia, tres cualidades que Chaplin abrazó sin suavizarlas. “No intenté hacerla simpática”, afirma. “James quería a alguien que no pidiera disculpas por ocupar espacio”.

Te puede interesar: Carlos Manuel Vesga revela cómo Manousos pasó del silencio a convertirse en protagonista de ‘Pluribus’: ‘Tengo que dar la talla’ (Exclusiva)

Oona Chaplin
Varang (Oona Chaplin) y Quaritch (Stephen Lang) en Avatar: Fire and Ash Cortesía: 20th Century Studios

Y Varang ocupa espacio. En cada paso, en cada gesto, en cada silencio. “Hubo un momento en que entendí que ella tenía que caminar como alguien que ha perdido todo”, recuerda la actriz. “Cuando no tienes nada que proteger, el cuerpo se vuelve más directo, más frontal. Ahí fue donde pensé en mi abuelo”.

Para Oona, llevar a cuestas el apellido Chaplin nunca ha sido una carga, sino una conversación constante. Aunque no llegó a conocerlo en vida, su presencia ha sido permanente. “Está en las películas, en las historias familiares, en la forma en que se hablaba de él en casa”, comparte. “Mi madre siempre decía que Charlie creía profundamente en la verdad emocional, aunque fuera incómoda”.

Promo Oona Chaplin y su abuelo Charlie Chaplin
Getty Images (2)

Esa filosofía la acompañó durante todo el rodaje de Avatar. En un set dominado por pantallas verdes y tecnología de vanguardia, Chaplin encontró ancla en lo más primitivo: el cuerpo humano. “James Cameron es increíblemente preciso”, dice. “Te empuja a ir más allá, pero siempre desde la honestidad”.

La actriz también destaca la experiencia de compartir escena con Zoe Saldaña, a quien describe como “una fuerza de la naturaleza”. “Zoe tiene una conexión emocional muy abierta”, explica. “Yo tenía que hacer lo opuesto. Cerrar, endurecer, imponer. Fue casi una coreografía emocional entre nosotras”.

Detrás de cámaras, Oona recuerda momentos de introspección profunda. “Había días en que terminaba agotada, no físicamente, sino espiritualmente”, admite. “Varang exige que te enfrentes a partes de ti que normalmente mantienes a raya”.

Hoy, al ver el resultado en pantalla, Chaplin reconoce que ese gesto íntimo —tomar prestado el caminar de su abuelo— fue una de las decisiones más importantes de su proceso. “Fue mi manera de honrarlo”, concluye. “No imitándolo, sino entendiendo que el cuerpo también puede ser memoria”.

Te puede interesar: De qué trata ‘Ciudad de sombras’, el último trabajo de Verónica Echegui antes de fallecer

Already have an account?