Convertirse en villana no siempre es sencillo, pero para Rossana Nájera hubo un reto en particular que marcó su experiencia en Hermanas, un amor compartido: tener que maltratar a una niña en pantalla. La actriz, quien interpreta a Lía Beristáin, confesó en entrevista exclusiva con Us Weekly en Español, que esas escenas fueron las más complicadas de toda la producción, no por lo técnico, sino por el impacto emocional que le generaban.
“Desde que leí los primeros capítulos, lo más duro fue saber que tenía que tratar mal a una niña chiquita”, compartió Nájera. “Yo decía: ‘puedo hacer cualquier cosa, pero por favor no me hagan esto’. Me costaba muchísimo trabajo”.
La historia de Hermanas presenta a Lía como una mujer marcada por pérdidas emocionales profundas que la convierten en un personaje complejo, egoísta y con tintes de narcisismo. Sin embargo, es precisamente su relación con su hija lo que revela su lado más oscuro. “La maldad o inconsciencia de Lía se nota desde cómo trata a su hija. Ella cree que no está haciendo nada malo, y eso es lo más fuerte”, explicó la actriz.
Para poder sobrellevar estas escenas, Nájera desarrolló una dinámica muy particular fuera de cámara. “En cuanto decían ‘corte’, lo primero que hacía era correr con la niña, abrazarla, llenarla de besos y pedirle perdón. Necesitaba que entendiera que todo era ficción”, reveló.
Afortunadamente, la joven actriz demostró una madurez sorprendente. “Es tan talentosa e inteligente que nos da seis vueltas a todos. Entendía perfecto lo que estábamos haciendo, y eso me ayudó a soltarme más en las escenas”, añadió.
Más allá de este desafío, Nájera adelantó que su personaje dará mucho de qué hablar entre el público. “Creo que esta novela va a generar conversaciones en la mesa, de esas de ‘¿quién tiene la razón?’. Y también sé que va a haber mucho odio hacia Lía… pero de eso se trata ser villana”, dijo entre risas.
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La actriz también destacó el talento del elenco joven, con quienes, aunque no compartió tantas escenas, sí logró conectar. “Veo en ellos ese hambre de trabajar, ese talento, y claro que me reflejo. Es muy bonito cuando ahora ellos son los que te dicen cosas lindas”, comentó.
Sobre la construcción de Lía, Nájera explicó que fue clave entender su historia emocional. “Es una mujer que perdió a su mamá siendo niña y que creció siendo el centro de atención. Cuando deja de serlo, se rompe algo dentro de ella. Es como una niña caprichosa atrapada en el cuerpo de una mujer”, detalló.
Uno de los momentos más impactantes para la actriz llegó al final de su participación en la telenovela. Sin revelar demasiados detalles, adelantó que su última escena fue especialmente intensa. “Cuando dijeron corte, no podía parar. Fue muy fuerte, muy emocional. Me costó muchísimo trabajo soltarla”, confesó.
Pese a la intensidad del personaje, Nájera asegura que el público se enganchará desde el primer capítulo. “No van a querer dejar de verla. Es de esas historias que te atrapan y que además te hacen cuestionarte muchas cosas”, afirmó.
Hermanas, un amor compartido se transmite por Univision de lunes a viernes a las 10 p.m. ET / 9 p.m. Centro.
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