La exesposa de Gary Coleman, Shannon Price, se sometió a una prueba de polígrafo sobre la caída fatal del fallecido actor y quien le administró la prueba no quedó impresionado con sus resultados.
Price, de 39 años, se reunió con el exagente del FBI y experimentado examinador de polígrafo, George Olivo, para la prueba realizada por ‘Lie Detector: Truth or Deception’ de A&E, que se emitirá el jueves 10 de julio. Le realizaron varias preguntas sobre Coleman y su caída por las escaleras de 2010 que lo mató a los 42 años.
“La grabación [del polígrafo] es 100 por ciento precisa. Es como una grabadora. Registra exactamente cada palabra, no cambia nada”, dijo Olivo en una entrevista con The Hollywood Reporter publicada el martes 8 de julio. “Así que no puedes discutir conmigo: ‘Oye, esas no son mis palabras’. Pero lo que sí podrías decir es, si te reproduzco esa grabación de nuestra conversación, podrías decir, ‘Sí, esas son mis palabras, pero esto es lo que quise decir con ellas’”.
Aunque el episodio aún no se ha emitido, Olivo reveló al medio las preguntas que le hizo a Price y cómo se comportó. Durante la prueba se le preguntó si alguna vez golpeó a Coleman durante su relación y si intencionalmente decidió negar la ayuda médica que podría haberlo auxiliado tras su caída. Aunque Price respondió “no” a ambas preguntas, los resultados de Olivo fueron inconclusos, lo que significa que Price no obtuvo una puntuación lo suficientemente alta para aprobar, ni lo suficientemente baja para reprobar.
Olivo reconoció que los resultados inconclusos de Price podrían haberse debido a una actitud inquieta, a una “incapacidad o falta de voluntad para concentrarse” u a algún otro “factor externo”.
“Tenemos muchas anomalías, y eso va a modificar la puntuación de un modo u otro. De nuevo, todas esas cosas podrían ser involuntarias o intencionales”, explicó. “Contamos con muchas maneras de determinar la intencionalidad en una prueba. Podemos leer entre líneas y descifrar las señales —se llaman contramedidas cuando alguien intenta hacer trampa en una prueba—. Y he recibido mucha formación en identificar específicamente las contramedidas. No se puede saber exactamente lo que alguien está haciendo, pero sí puedes detectar si están manipulando la fisiología”.
También se le preguntó a Price si ella causó físicamente la caída de Coleman. Price respondió “no”, pero “falló con engaño”.

“Esas reacciones son 100 por ciento de Price; el polígrafo no cambia nada, es exactamente lo que su cuerpo expresa”, comentó Olivo acerca de los resultados de Price. “Ahora tengo que interpretarlo, y ahí es donde hay un poco de, bueno, no puedes decir que es cien por ciento. Pero tengo confianza, porque ese es el resultado que obtuve. No voy a decir, ‘Oye, estoy un 90 por ciento seguro de que no dices la verdad’. Debo confiar en mi trabajo y en los resultados”.
Olivo añadió que confía en sus registros y en el proceso del polígrafo.
Como Olivo no sabe con certeza lo que ocurrió entre Price y Coleman —a pesar de la prueba del polígrafo—, dice que solo puede hacer suposiciones.
“Solo Shannon sabe lo que pasó en esa casa”. Así que no estoy aquí como profesional ni siquiera como persona común para exponerla ni llamarla asesina ni nada así, compartió. “No estoy diciendo nada parecido. No sé qué ocurrió en esa casa, pero lo que podría haber pasado es que ella y Gary discutieron a gritos o se empujaron, él cayó y se golpeó contra el suelo. No tiene que ser nada más siniestro que eso. Eso pudo haber pasado. También pudo haber sido cien por ciento un accidente y que ella no quiera explicar cómo se desarrolló todo. Lo único que sé con certeza, de lo que estoy completamente seguro —al menos a través de mi proceso—, es que hay más en la historia de lo que ella cuenta”.
Price aceptó someterse a la prueba del detector de mentiras para “abordar la persistente sospecha pública sobre su posible implicación en su muerte, a pesar de que nunca fue acusada en relación con ello”, según A&E. Price ha negado cualquier acto indebido en relación con la muerte de su exesposo.
Price declaró a Us Weekly que se sentía “sumamente decepcionada con la experiencia general” de la prueba del polígrafo.
“La situación de la prueba fue injusta y muy incómoda, además el examen se realizó de forma no verbal —algo que debí haber rechazado—”, dijo Price. “Desde el principio, era evidente que les importaban más la audiencia que encontrar la verdad”.
Coleman y Price se casaron en 2007, pero solicitaron el divorcio al año siguiente. Tras la separación, Price afirmó que ella y Coleman siguieron viviendo juntos y mantenían una unión de hecho hasta su fallecimiento. Price estaba en la casa el día que Coleman se cayó y fue quien llamó al 911.
“Estaba en la cama y Gary ya estaba abajo. Para mí fue como si unos pantalones hubieran caído al suelo. Me levanté, bajé las escaleras y ahí estaba él en el piso con sangre alrededor de la cabeza”, recordó Price en el documental de 2024 GARY. “No quise intervenir donde estaba toda la sangre porque sabía que la ayuda ya venía”.





