Emma Heming Willis comparte cómo son ahora las fiestas, como Acción de Gracias y Navidad, mientras su esposo, Bruce Willis, continúa enfrentando la demencia.
Al hablar con People en un artículo publicado el jueves 27 de noviembre, Heming Willis, de 47 años, le dio un giro positivo a la manera en que ella y su familia viven las fiestas tras el diagnóstico del protagonista de Die Hard.
“A Bruce le encantaba la Navidad, y a nosotros nos encanta celebrarla con él. Simplemente ahora es diferente, así que nos hemos adaptado a eso”, contó al medio en la conferencia End Well 2025 en Los Ángeles, que se realizó la semana pasada.
La modelo añadió: “Tienes que aprender, adaptarte y crear nuevos recuerdos, mantener las mismas tradiciones de antes”.
Continúo: “La vida sigue, simplemente sigue. La demencia es difícil, pero aún hay alegría en ello. Creo que es importante que no pintemos un panorama tan negativo de la demencia. Seguimos riendo. Todavía hay alegría. Simplemente se ve diferente”.
La familia de Bruce reveló que fue diagnosticado por primera vez con afasia, un trastorno del lenguaje, en marzo de 2022. Al año siguiente, anunciaron que su condición había progresado a demencia frontotemporal, una enfermedad cerebral progresiva que impacta la comunicación, el comportamiento y la movilidad.
La semana pasada, la hija de Bruce, Rumer, de 37 años, compartió novedades sobre la salud de su padre en su Instagram. (Bruce comparte a Rumer con su exesposa Demi Moore, así como a sus hijas Scout, de 34 años, y Tallulah, de 31. Bruce y Emma también tienen a Mabel, de 13 años, y Evelyn, de 11).
Un fan le preguntó a Rumer cómo estaba su papá a través de una sesión de preguntas y respuestas en Instagram, lo que provocó su respuesta.
“Siempre me hacen esta pregunta y creo que es un poco difícil responderla, porque la verdad es que a cualquiera con DFT no le va bien”, respondió Rumer. “Pero está bien, en términos de alguien que enfrenta demencia frontotemporal, ¿me entiendes?”.

“La respuesta que daría es que estoy muy feliz y agradecida de poder seguir yendo a abrazarlo”, añadió. “Estoy muy agradecida de que cuando voy y le doy un abrazo, me reconozca o no, pueda sentir el amor que le he dado y yo pueda sentirlo de él. Que aún veo una chispa de él, y él pueda sentir el amor que le estoy brindando”.
Heming Willis compartió previamente que Bruce había sido trasladado a una segunda residencia con un equipo de atención permanente cuando su estado de salud avanzó.
“Fue una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar hasta ahora”, contó Heming Willis durante un especial de ABC titulado Emma and Bruce Willis: The Unexpected Journey – A Diane Sawyer Special en agosto.
Añadió: “Pero sabía, ante todo, que Bruce querría eso para nuestras hijas. Él querría que estuvieran en un hogar más adaptado a sus necesidades, no a las suyas”.
En sus memorias, The Unexpected Journey: Finding Strength, Hope, and Yourself on the Caregiving Path, publicadas en septiembre, Heming Willis compartió cómo la segunda casa había ayudado.
“Uno de los beneficios de recibir ayuda, sea trayéndola a tu casa o haciendo que tu persona se mude a un entorno comunitario, es la posibilidad de volver a tu rol original en la vida de esa persona”, escribió Heming Willis.
Heming Willis admitió que “me llevó un tiempo verlo de esa manera y replantearlo, en lugar de quedarme en la culpa”, y añadió que ahora puede “disfrutar verdaderamente de nuestro breve tiempo juntas, y no hay nada que pueda hacer para retribuirle a nuestro equipo de atención por eso”.
Agregó que está “eternamente agradecida de poder volver a disfrutar de Bruce como su esposa y de que nuestros hijos tengan a su madre de vuelta”.







