La influencer de viajes Vanessa Konopka falleció recientemente a la edad de 28 años.
“Hola a todos, esta mañana, el 7 de marzo, Vanessa falleció. Siempre amó conectarse con todos ustedes, y su amor por Filipinas no tiene palabras”, escribió el novio de Konopka, Fernando, a través de Facebook el mes pasado. “Una vez más, solo puedo pedir sus oraciones para que Dios traiga consuelo a los corazones de sus seres queridos. Confío en Él, sé que Él está con Vanessa y sé que Dios siempre está con nosotros”.
Fernando compartió una foto de Konopka sonriendo para un selfie mientras estaba en el agua junto a un bote. En otra imagen, Konopka levantó su mano en señal de paz mientras posaba frente a un avión.
“Kushka, si tal vez estás leyendo esto en algún lugar, ¡muchas gracias por enseñarme a amarme a mí mismo sin importar lo que piensen los demás, ella me mostró cómo amarme y cómo seguir mis sueños!”, mencionó. “Siempre te amaré y quizás nos veamos de nuevo…”, concluyó.
Konopka, originaria de Alemania, compartía el canal de vlogs Happiness Crossing con su novio. La pareja, que se conoció en Australia, documentó su vida en Filipinas, incluyendo probar la comida filipina y pasar tiempo en la playa.
En un GoFundMe creado a principios de este año, Fernando explicó que Vanessa fue hospitalizada en diciembre de 2024 en Filipinas. Señaló que a Vanessa le diagnosticaron “daño hepático severo y neumonía, lo que la ha dejado extremadamente débil”.

“Ella sigue en el hospital, incapaz de comer adecuadamente, caminar o incluso hablar con facilidad. Necesita tratamiento urgente para recuperar suficiente fuerza para volar de regreso a Alemania en un vuelo normal. En este momento, una ambulancia aérea médica, que sería la opción más segura, cuesta más de €200,000, lo cual está fuera del alcance para ella y su familia”, decía el GoFundMe.
El GoFundMe continuaba, “Estamos tratando de recaudar fondos para cubrir sus facturas médicas y cualquier otro cuidado que pueda necesitar para estabilizar su condición. Cualquier cosa que pueda dar, no importa cuán pequeña sea, significaría el mundo para Vanessa y su familia”.
Fernando señaló que lo “único que necesitamos ahora es ver a Vanessa de nuevo en pie, feliz, inspiradora, sonriendo de nuevo, sin importar qué”. Agregó, “Cada donación, compartir o oración nos ayuda a acercarnos más a brindarle a Vanessa la atención que necesita para recuperarse y volver a casa”.
En febrero, Fernando compartió que Vanessa estaba “fuera de peligro” y reunida con su madre, con ambas en Boracay.
“Esperarán unos días más hasta que Vanessa esté lo suficientemente fuerte para poder regresar a Alemania para recibir tratamiento”, explicó. “Les agradecemos todas sus oraciones, todas las donaciones, todas las palabras de apoyo. Dios los bendecirá a todos”.





